“La segregación en la infancia: violencia, racismo y xenofobia en la escuela”

“Asociación del Psicoanálisis en la Cultura de Madrid”
Universidad de Granada (Facultad de Psicología)-Practicum de Psicoanálisis: Conferencia pronunciada el 18 de noviembre 2005
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Epígrafes:

– Panorama de la actualidad, la escuela hoy
– La diferencia insoportable: la voz (odio a los pueblos) y la mirada (odio a la raza)
– El problema de la normalización – Violencia sobre sí mismo (el grupo y la exclusión social)
– La crisis de la autoridad: el problema del padre disuelto, el Otro vigilado – Más allá de los países, más allá de las      fronteras: Capitalismo y técnica como elisión de las diferencias – Otra vuelta más sobre la mirada: la exclusión, la  inacción y la impotencia de la justicia ciega

Presentación


N
uestra intención es abrir un espacio de reflexión sobre las distintas variaciones que encuentra el niño en el campo educativo actual. En el cual, y de modo encadenado, han aparecido distintas crisis, nombradas de diferente manera por los aparatos de control. Crisis morales, dicen algunos, hundimiento de los niveles de aprendizaje, dicen otros. Así, tras la apertura del mercado de trabajo y el ámbito social a otras culturas, en el seno de una intención globalizadora, la escuela no podía escapar a las tensiones de la violencia social: la convivencia en las aulas, la identidad cultural y las preguntas por la autoridad, la religión y la moral, como límites tradicionales a la agresividad del individuo.

Los límites de tal fenómeno se extienden más allá de la pregunta por la persona, más allá de la identificación de la autoridad con el amo. De manera que debemos cuestionarnos por la dirección de los problemas, ¿a dónde va el sujeto? Pregunta por la resquebrajadura entre el goce de la identidad, desde una aspiración legítima a que lo que está afuera se parezca a lo que sentimos, cuestión que Freud desarrolló en psicología de las masas, y lo extraño que invade. Se exige que el otro se identifique con la cultura que lo acoge, pero no se puede transmitir de manera clara un modo de acceso a la cultura, es por eso que lo nombramos como goce, ya que es algo de lo que se participa, pero es difícil traducirlo a conceptos generales, pues cada uno participa de una manera singular del rechazo a lo extraño.

Pretendemos también llevar la reflexión al campo de la justicia, ¿no se está exigiendo que la justicia se ajuste a un limbo beatífico, donde no caben las experiencias propias de la infancia con respecto a la agresividad, la separación del otro, rivalidad y competencia?

La aldea educativa, nombrémoslo así con este apelativo que se hizo famoso no hace mucho, está compuesta en este momento por un abanico de diferentes culturas que vienen a ser reguladas por una sola, la cultura de acogida. También el tiempo de convivencia en el ámbito educativo es más extenso, ya que este tiempo está ajustado a los hábitos laborales y mercantiles que predominan en la actualidad. Han aparecido síntomas y enfermedades nuevas en los alumnos nombradas desde el aparato de salud mental con términos como buylling (trastorno del comportamiento que denota una excesiva agresividad incluso persecución hacia una sola persona). Pero no sólo entre los alumnos, sino también entre los profesores, e incluso entre los padres, que son también acosados en su responsabilidad y en la atención o dedicación familiar. Los padres siempre lo hacen mal, aún sin modelo para hacerlo mejor.

Aparece asimismo un mayor índice de fracaso escolar que se interpreta una y otra vez desde parámetros competitivos y, en aras de un mayor rendimiento en el aprendizaje, la convivencia con otras culturas que se asientan en nuestro sistema educativo se interpreta como atraso, ya que lo se busca sobre todo es la eficacia, no el índice de mayor o menor convivencia, queda ésta del lado de lo moral.

Autores: Ana Parra Benito | Emilio Gómez Barroso
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